Sí creo: aunque a veces doy patadas
al aire fresco sin saber por qué.
(puede que sean sueños con fantasmas).
Pero yo sí creo que solo aquí,
mecida en la red, consigo el descanso,
la convalencia de tanto frío,
el calor enredado de su cuerpo.
Por el día estoy sola y me columpio
en un hilo o me quedo dormida
esperándole… También se da el caso
que me despierte mosca cojonera
y se agrieten mis patas y mis párpados.
Insisto en que creo y hago y acomodo
una tela de hilos delicados…
Cuando atardece, después de salvar
las otras vidas, se acuesta conmigo
ignorando el ruido de esta ciudad:
las mariposas, los mosquitos malos…
Creo… que le muestro todas mis gracias:
me froto un poco las alas, le lamo
el traje, le cuento aquel vuelo y más…
Aquí me quedo, búsquenme si quieren
atrapada en su red.
Le llaman Hombre Araña…