Casquería
14 de junio de 2011
Escribir, por ejemplo, de tus ojos cerrados
se desprende la carne y se convierte en despojo.
Por ejemplo, decir que en tus manos se apuña
otra vez el desprecio, la ignorancia de vida.
Porque vienen tan tristes, como en todas las noches
y ruedan cuesta abajo estas vísceras sañudas.
(Se cerraron las palmas, se doblaron los párpados…).
Por ejemplo, hoy me sabe este vientre a casquería.



