Por primera vez apliqué la lógica a una situación significativa y real. Era evidente que si el día cuatro cumplía cuatro años, tendría que saltar al cinco para los siguientes y así hasta siempre en idéntica sucesión.
Aposté por el invierno infinito y este año celebro en 37 impar.
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15 de enero de 2010 a las 10:35 pm y ha sido archivado en ... de pacotilla.
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16 de enero de 2010 a las 10:59 am
Sigue cayendo la nieve en tu blog y me acompaña. No sé cuándo es tu cumpleaños pero esa edad es especial. El 37 es un número primo y ya sabes algo sobre su soledad. Ojalá que sea un año venturoso y que nos sigas dejando pequeños poemas en este rincón nevado.
17 de enero de 2010 a las 1:06 pm
Felicidades y gracias por dejarnos ver el esquema de la era tuya de la Sinrazón. Yo intentaré cumplir 37 el 67 de septiembre. (Estas cosas no lo explican todo, pero explican bastante.)
17 de enero de 2010 a las 4:43 pm
Hola Jueves,
Me gusta este enigmático rincón, ahora nevado. A mí también me surgen preguntas varias: ¿por qué invierno infinito? ¿por qué la prosa y ya no más verso? ¿por qué “pilates”? ¿por qué?
Ya sé, la rosa es sin por qué. Pero uno no puede evitar hacerse estas y otras preguntas.
Un abrazo.
20 de enero de 2010 a las 2:04 pm
Una más: “Jueves”… ¿es por el poema de Vallejo?
20 de enero de 2010 a las 5:25 pm
También por Vallejo… Grave.
Gracias, Andriu. Otro abrazo…
21 de enero de 2010 a las 4:30 pm
A mí me tienes que perdonar esta vez. Me he esforzado pero no he entendido el sentido de tus palabras. Un abrazo.