1.º ESO – 25 de noviembre de 1985

Sin otra consigna y sin oportunidad de redención, nos mandaron en el colegio escribir un poema sobre la Navidad con el que participaríamos en un concurso. Me habían programado para multiplicar fracciones, para distinguir el complemento directo del indirecto, para copiar enunciados con distinguida caligrafía sin saltarme un término… Evidentemente, a los doce no todo fue tan sencillo (¿las emes como emes o como úes?), aunque fui capaz de resistir de pie tormentas tropicales y encrucijadas. Todo tenía su lugar menos un poema. De tema navideño.

Se lo conté a mi hermana, que ya iba al instituto y que por favor le pidió a un amigo que escribía poesía y que no estaba obligado a emborronarse las fiestas. Ni gané el premio ni recuerdo un solo verso. No me gustaba la poesía, pero sí el chico alto y moreno que todas las tardes de ese otoño acunaba en los brazos un libro viejo de poemas.

Ya se sabe que un día corrió más que mi ansia, y me lo encontré esperándome en la puerta de casa para decirme adiós como solo sabían hacerlo los poetas. Él llegó antes por otro camino; yo no tuve más remedio que matricularme en Filología.

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5 comentarios a “1.º ESO – 25 de noviembre de 1985”

  1. Joselu dice:

    Tu carrera inopinadametne acabó cerca de la poesía de la que eres incondicional. Nadie sabe nunca dónde va a acabar. Ni yo tampoco. La vida es incierta, cacho poeta.

  2. Ricardo dice:

    Hay una copla flamenca que dice: “Mira si yo te quiero que, por tu llamarte Rosa, yo me meto a jardinero”. Algo así, más poético, mucho mejor escrito, más exquisito, es lo de tu carrera de Filología entonces, ¿no?
    Perdona por la simpleza del comentario; es imposible por más que lo intente que pueda estar a ciertas alturas. Un fuerte abrazo.

  3. fmop dice:

    Sólo participé en el concurso de Coca-Cola. Me dieron por ello a un botellín. Desde entonces siempre escribo con gas. Dita sea.

  4. jnj dice:

    Precioso ese otro camino, que no es otro que el de la razón de la sinrazón.

    ¿Cómo lo dijo Pascal? ¡Ah, sí!, “El corazón posee razones que la razón desconoce”.

    En fin, a todo esto, veo que le sacaste provecho a la licenciatura. O la licenciatura a ti, que seguramente la inclinación es anterior y se lleva, aun inadvertidamente, en el alma.

    Salu2.

  5. Manuela dice:

    qué bien que hicieras filología y qiue sigas amando aun la palabra y a los viejos amigos ¿no?

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