Subjuntiva
Que nacieras hoy mismo,
que te vieras luz entre abrazos dulces,
que ya sintieras, que en las manos fueras
gemidos suaves… (¡Que vuelva del campo!).
Que rieras. Quién dormirte supiera…


Que nacieras hoy mismo,
que te vieras luz entre abrazos dulces,
que ya sintieras, que en las manos fueras
gemidos suaves… (¡Que vuelva del campo!).
Que rieras. Quién dormirte supiera…


6 de octubre de 2009 a las 6:05 pm
Utilización certera del imperfecto de subjuntivo en forma de similicadencia y que produce un efecto extraño, pero profundamente poético. Si yo supiera o valiera como poeta, podría enhebrar tu poema con otro que lo persiguiera. Si yo supiera…
7 de octubre de 2009 a las 11:45 am
La verdad es que muchas veces no te escribo porque no te logro entender. Hoy creo que sí y, para darle gusto a Joselu, y porque me has recordado una forma de hacer dormir, lo enlazaré con los dos tercetos de un poema de Blas de Otero que conservo en la memoria:
“De noche, me alisabas los cabellos;/yo me dormía, meditando en ellos/y en tu cuerpo de rosa; mariposa/rosa y blanca, velada por un velo./Volada para siempre de mi rosa/-mademoiselle Isabel- y de mi cielo.”
7 de octubre de 2009 a las 10:05 pm
¿Quién no sueña imposibles posibilidades subjuntivas? Volver a nacer, retroceder algunos meses o años. Reparar una falta cometida. Borrar un dolor infringido. Sanar de una herida profunda. Yo vivo con el indicativo a cuestas que por imperativo temporal se me impone. Uf… creo que me liado. Gracias, Gemma. Un abrazo.
15 de febrero de 2010 a las 6:43 pm
futuro etimológico lo que ser ha
nacer has-ver has-sentir has-reir has
me creer has?