A dieta epistemológica
Señores del DEA:
Ya lo sé, que no y que no, que cincuenta son cincuenta, y ahí no me consienten ni un suspiro más… Pues vaya… Por eso sigo mi rutina: desayuno galletas integrales con leche desnatada, como fruta y verduras, ceno poco y todas las mañanas me subo a la báscula. He aprendido a utilizar algunos trucos meto la tripa, aprieto el culo y 49,6, qué alivio. A veces, para mejorar la marca, me quito hasta el pijama…
Quiero que sepan que he tenido que ceñirme a un estricto régimen bajo en calorías, que me he privado del dulce de los puntos suspensivos, del exceso de hidratos de carbono de mis paréntesis, de las sabrosas salsas de tanta explicación. Qué decir de la poesía: no saben cómo engordan los paralelismos, las metáforas, y ay del día que me topo con un alegoría…. Tengan en cuenta, señores del DEA, que yo soy así, con tendencia a ensancharme por parte de madre.
Sin embargo, no se preocupen, soy rigurosa y disciplinada. Me sugieren que como complemento a mi estricta dieta pruebe con el deporte. Pero ya ven, tengo el cuerpo magullado y prefiero, antes de dar un salto, morirme una semana de inanición. Además, que el músculo pesa, y cincuenta son cincuenta y aquí no cabe ni una línea más.
Lo tendrán como quieren, huesudo, quizá un poco pálido… Me consuelo imaginando la peor suerte de los altos: ¿cincuenta con esa envergadura? No me quejo… Al fin y al cabo, a mí este número me sienta bien… y hay días en los que me encuentro hasta guapa.
En octubre nos veremos en el TEA, pero ahora que es verano y tengo ganas de cerveza en la terraza, siento pánico a que me cambie el metabolismo… Avísenme, mis amigos, si lo ven dar un paso adelante.
(Información para los que pasan de dietas y no se pesan cada mañana: El DEA es el Diploma de Estudios Avanzados: el TEA, el tribunal… ¡Cincuenta páginas!).





9 de Julio de 2008 a las 1:40 pm
El verano, las cañas en las terrazas y otros placeres, no se si cambian el metabolismo, pero dan unas alegrías para el cuerpo que no podemos perderlas. Felices vacaciones
9 de Julio de 2008 a las 7:59 pm
¿El metabolismo? ¡Anda ya! Que eso es un invento del charlatán de Íker Jiménez y otros tipejos de bata blanca.
El metabolismo no existe, y si existiera, desde luego, tendría muchísima menos importancia que Gemma, que es mucho más que un metabolismo o no se qué.
PD: Hay unas cervecerías en Sevilla que sí que son metabólicas
13 de Julio de 2008 a las 1:40 pm
Las mentiras son mentiras pero qué bien nos sienta engañarnos. Tengo un troyano que se me ha metido en el oído y parece Pepito Grillo, no deja de infectar. Jueves, Jueves, mi querida amiga, ni te cases ni te embarques. Ah, puñeta, eso era Martes. No está uno pa na. Buenas vacances con o sin dieta metabólica, pero con mucho amor.