Héroe del 68
Bajo los adoquines de París se alistó a un curso de alta cocina,y por eso a los cuarenta es maestro de fogones, lentejas y paisajes. Sale a la calle y grita (en los conciertos)
golpea muros (en los hospitales) araña (pero solo los teclados) y besa a casi todas las mujeres. Estaba vivo en mayo, le pidió a los puentes lo infalible: un curso… solo un curso de cocina francesa… ¡y morir cocinero antes que fraile!
Creo que no sabe que es inmortal ni que el 73 come lentejas casi todos los jueves… ni que el mundo en crisis se revela a la poesía. En mi adoquín florecen los cerezos y lloro en Isla Negra junto al mar.





6 de Mayo de 2008 a las 7:27 pm
Qué bello tener un adoquín parisino bajo la almohada para ver el pasar el tiempo de los sueños.
7 de Mayo de 2008 a las 4:31 pm
¡Qué recuerdo tan entrañable sobre aquel mayo enigmático que tantas resonancias abre en nosotros! Hay quienes dicen que fue la revuelta de los privilegiados, pero no sé por qué me sigue haciendo latir fuertemente el corazón cuando oigo hablar de él.