febrero (29)
En febrero bisiesto es imposible encontrarse la simetría. Lloro sin concierto, sin equilibrio, sin hacer la pausa oportuna. En este preciso febrero no hay quien camine erguido, ni hay quien aguante la imparidad con elegancia: lo que me pasa es que cada día me noto más el desnivel de las caderas… ¡Cuánto cojeo todos los bisiestos!





17 de Febrero de 2008 a las 8:58 pm
A pesar que febrero cojee en los bisiestos siempre alivia saber su inclinación a no repetirse cada año.