febrero (4)
Tuvo que ser en febrero, porque algo me faltaba y hacía frío. Me escapé de la razón y de la artimética, y me planté con las piernas separadas bajo tu ventana… Escarbé en la jardinera para encontrar alguna piedrecita… Siempre, siempre se encuentra algo con que matar, claro…. Me compuse artillera (creo que improvisé un escorzo de muslos) y empecé a lanzarte mensajes de amor, mensajes de amor desesperado, como deben ser las cartas más nocturnas que las doce, más dolientes que las caídas sobre el mineral muerto…. Tú tardaste en responder (estarías tan bien arropado, haría tanto frío) y yo me iba quedando sin sangre… caliente. Me los devolviste, sí, todos, con tu firma, no había duda de que eran tus letras: todas las piedras dieron desde tu cristal en mi frente, siguiendo el ritmo de tu adverbio: no - no - no - no… Qué gran músico fuiste siempre, amor, cuánto te quise cantando…
Segurísimo que era febrero porque siempre que hiela se me erizan las heridas. Hace muchos febreros, y es hoy…





10 de Febrero de 2008 a las 11:54 am
Si la melancolía es capaz de dar hermosos frutos como éste, no será tan mala, al fin y al cabo… Lástima que duela tanto.
Un abrazo escarlata
10 de Febrero de 2008 a las 9:02 pm
no, no, no, no….
Nunca había sentido tanto dolor en ese repiqueteo. Bravo Jueves!
11 de Febrero de 2008 a las 9:06 am
…otro febrero que ya no devuelve piedrecitas. Ojala fuera aquel en que pasaba frío debajo de tu ventana.
12 de Febrero de 2008 a las 10:42 pm
Febrero es un mes especial bajo el signo de acuario. Mi mujer y mi hija mayor celebran su aniversario el uno; el once hace 19 años que nos conocimos mi mujer y yo… es un mes de cometas y de estrellas, de agua y profundidad. Vamos más allá de lo efímero. Febrero.