Archivo de Febrero de 2008

Prosaica (o no)


29 de Febrero de 2008

En la coda de febrero, también los versos se me escapan del esquema y ese día escribo en prosa… Que se estrellen los nombres desprevenidos en los márgenes, que los defienda su mismísima madre gramatical, que los amparen los puntos suspensivos, que bailen sin freno, que se descoyunten…

Y si llega el caso de comprendernos en una línea apretada, sea por fin el perdón de los sonetos.

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Cuerpo (o no)


24 de Febrero de 2008

Hoy se me sale el cuerpo del contorno
abre la puerta y solito se marcha…

Aquí no es el camino, cuerpo, aquí
no se han visto nunca cuerpos con alas…
¡Cuerpo, cuerpo!… pon atención y escucha
de luna llena la canción de casa…

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Poética (o no)


21 de Febrero de 2008

(Cuando no quedan casi tiempos muertos
digo previendo un anuncio final
que estoy negada para la poética).

Que no hay tiempo algunas tardes para
hablarnos más adentro,
que no, no… y no y no.
No te miro nunca más, no me escribas…
(¡Anoche no te me has acurrucado!)
No, que no te comprendo ni una línea,
y que no soy de aquel siglo y no sé
burlarte en la frontera de este barro…
No quedan almas que sean paisajes,
no te invito a comer, ya ves que no
se queda quieto todavía el número…
Porque no y porque no
(¡hay respuestas tan antiguas!…).
No, que tengo las manos ocupadas,
que no me gusta el café con azúcar,
que no debes buscarme entre estas ruinas,
nunca aprendes, que no…

No, no… No vuelvas a la misma curva,
no insistas más, tesoro, que no hay tiempo.
ni para llorar en bajo otras tardes…
No me mires así,
yo no soy quien te duele las heridas.

Pues otra vez la cuenta no me sale…
No queda leche, el pan no está bueno…
¿No quieres cenar esta noche conmigo?

No te beso después…

No me lo bebo más…

No hay final para el mundo… ¡p-o-e-s-í-a!

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febrero (20-21)


20 de Febrero de 2008

Persisto, sí, persisto…
Claro, persisto… siempre me adelanto
a cualquier primavera.

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febrero (31)


18 de Febrero de 2008

Parece imposible pero a mi regreso he visto
que en todas las cunetas florecen los almendros…
¡Me vienen contracciones de parto y primavera!

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febrero (30)


16 de Febrero de 2008

Enferma de febrero;
me voy sola hacia marzo…

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febrero (29)


15 de Febrero de 2008

En febrero bisiesto es imposible encontrarse la simetría. Lloro sin concierto, sin equilibrio, sin hacer la pausa oportuna. En este preciso febrero no hay quien camine erguido, ni hay quien aguante la imparidad con elegancia: lo que me pasa es que cada día me noto más el desnivel de las caderas… ¡Cuánto cojeo todos los bisiestos!

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febrero (14)


14 de Febrero de 2008

El verbo “resarcir”
no encuentra lugar en actos de amor.
¡Viva la gramática enamorada!

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febrero (5)


13 de Febrero de 2008

En febrero no soy panadera ni taxista ni cajera de hipermercado (¡cuánta envidia me dan las cajeras!) ni meteoróloga, ni maquilladora, ni frutera, ni profesora, ni experta en comercio internacional… En febrero, aun sin paga, no tengo más remedio que ser vigilante: ¿cómo podría permitirme un respiro sin controlar que todo funcione en las ramas de los árboles? Luego dirán que es el ciclo de la vida, que ha sido inevitable, que siempre llega marzo cuando se acaba febrero, y brota: por si acaso yo sigo aquí… y no duermo.

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febrero (4)


10 de Febrero de 2008

Tuvo que ser en febrero, porque algo me faltaba y hacía frío. Me escapé de la razón y de la artimética, y me planté con las piernas separadas bajo tu ventana… Escarbé en la jardinera para encontrar alguna piedrecita… Siempre, siempre se encuentra algo con que matar, claro…. Me compuse artillera (creo que improvisé un escorzo de muslos) y empecé a lanzarte mensajes de amor, mensajes de amor desesperado, como deben ser las cartas más nocturnas que las doce, más dolientes que las caídas sobre el mineral muerto…. Tú tardaste en responder (estarías tan bien arropado, haría fanto frío) y yo me iba quedando sin sangre… caliente. Me los devolviste, sí, todos, con tu firma, no había duda de que eran tus letras: todas las piedras dieron desde tu cristal en mi frente, siguiendo el ritmo de tu adverbio: no - no - no - no… Qué gran músico fuiste siempre, amor, cuánto te quise cantando…
Segurísimo que era febrero porque siempre que hiela se me erizan las heridas. Hace muchos febreros, y es hoy…

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