Consejo espiritual
Ahora me pasa que no veo bien por las noches y tengo miedo del miedo… Me pierdo en las casas, me desespero en los castillos, me equivoco de galería, confundo salones y penetro en dormitorios ya abandonados…
Insiste el oftalmólogo en que no tengo nada, que todo se debe al estrés, que no me preocupe hasta que no aparezcan destellos en el ojo izquierdo. Y, por último: si llego al punto de sentir que una niebla espesa se me instala en la retina, que me aparte la sábana y siga. Llorando.





17 de Diciembre de 2007 a las 8:37 pm
Has probado con el espiritista es como un curandero pero más espumoso. Lo de la niebla en la retina, qué quieres que te diga, tiene mala pinta. Es como tener borroso el tercer ojo.
17 de Diciembre de 2007 a las 10:40 pm
Siento entrar en este espacio sagrado fantasmal para hablar de algo que no tiene que ver con lo que has escrito. No te entristezca mi imagen del payaso. Durante un tiempo fui actor y tuve ocasión de encarnar la figura de un payaso. No es una humillación sino todo lo contrario. Soy pesimista. No lo puedo evitar. Entiendo lo que dices y lo respeto, pero provengo de otra formación en que el conocimiento es medular. No puedo vivir sin leer. Libros adultos y no juveniles. Creo que se ha puerilizado la educación. A los 16 años los seguimos considerando incapaces o dependientes, pero lo que yo he vivido -he vivido- es que un joven a los 16 años puede hacer cosas grandes, imaginarlas y darles forma. Hoy me encuentro con alumnos sin imaginación, entregados a lo fácil. Mi mujer me dice que son otros tiempos. Mis hija mayor con once años apenas sale de casa sola. A los once años yo recorría Zaragoza entera. En toda esta concepción de la pubertad y la adolescencia hay un enorme desprecio por la verdaderas capacidades de un muchacho. En muchos países son los que llevan el dinero a casa, luchan en guerras o son fundamentales en sostener la familia. Aquí en cambio los vemos como minusválidos y ellos actúan en consonancia. Los alumnos gitanos que citas son adultos desde que tienen cinco años. Han de aprender a sobrevivir. He constatado en mi experiencia cambios tremendos en lo que es un adolescente de 15 años. Hoy están infantilizados. Y hay un sistema educativo que lo refuerza. No sólo el sistema educativo. Son adultos para tener relaciones sexuales pero no para pensar. No sé si en todo esto hay una política de mercados. Pienso que sí. Con los temas tan terribles que tenemos por delante: desastre climático, desigualdad del mundo, globalización… mis alumnos sólo se miran el ombligo. ¿Qué he hecho hoy? Soy pesimista. Tú eres positiva y es lo que hace falta hoy. Mi estima continúa exactamente igual, es más, este contraste entre concepciones diferentes no hace sino fomentar mi estima por ti. Tu página de fantasmas es genial. Ojalá yo pudiera escribir algo parecido. No quiero ser maestro, si acaso colega. Recibe un fuerte abrazo.
27 de Diciembre de 2007 a las 7:03 am
El día que Joselu se desmaterialice y se convierta en un fantasma, será un espíritu pedagogo. Lo veo en reuniones con otros fantasmas con propuestas de lecturas interesantes y debatidas charlas sobre adolescentes. Ese periodo de la vida surgido a raíz de la sociedad del bienestar y que ha alargado el periodo de juventud por 15 o 20 años.