Paseo entre fantasmas
Paseo por el barrio de Salamanca de la única forma posible: como un fantasma. Soy realista y es lógico que no me encuentre en las lunas de los escaparates y que los automóviles no se aparten cuando cruzo con el semáforo en rojo (¡esta urbe sin urbanidad!) Sin embargo, me resulta incomprensible que a pesar de mis señales no os hayáis percatado de que ando por estas calles como alma en pena, que tengo dispuesto todo para daros un susto de muerte, que soy un espíritu de calendario… No me habéis mirado, como el Cruiser de la plaza, no habéis sentido ni un solo escalofrío, ni un leve susurro del más allá… Perdón por pisarle la sábana, señora; disculpe señor, si le he arañado las cadenas; niño, cuidado con atravesar la pared sin tomar impulso… Será cosa de este barrio de fantasmas torpes. Y fantasmas.





30 de Noviembre de 2007 a las 8:15 am
Hay espejos de fantasmas que reflejan su semblante. Están tratados con una aleación mercuarial y fibras neuronales de la memoria.
30 de Noviembre de 2007 a las 8:54 pm
Buena -excelente- colección de retratos de fantasmas, aderezada con gotitas de humor benévolo. Me estoy aficionando a los relatos de fantasmas. Creo que fue Henry James quien escribió un libro titulado así y que leí hace años. Pero ahora vuelven.