Paseo entre fantasmas
30 de Noviembre de 2007
Paseo por el barrio de Salamanca de la única forma posible: como un fantasma. Soy realista y es lógico que no me encuentre en las lunas de los escaparates y que los automóviles no se aparten cuando cruzo con el semáforo en rojo (¡esta urbe sin urbanidad!) Sin embargo, me resulta incomprensible que a pesar de mis señales no os hayáis percatado de que ando por estas calles como alma en pena, que tengo dispuesto todo para daros un susto de muerte, que soy un espíritu de calendario… No me habéis mirado, como el Cruiser de la plaza, no habéis sentido ni un solo escalofrío, ni un leve susurro del más allá… Perdón por pisarle la sábana, señora; disculpe señor, si le he arañado las cadenas; niño, cuidado con atravesar la pared sin tomar impulso… Será cosa de este barrio de fantasmas torpes. Y fantasmas.



