Plan
Como cada mañana
en silencio me desnudo:
medir, ayunar, sacarme el aliento…
Las cosas van bien, me atrevo a pensar…
Ya solo falta convertirme el vientre
en aquel hueco negro
y resistir la bomba y el vacío,
mostrar el socavón…
Pero puede pasar que un día crezca
y tenga tanta nada reprimida
que quiera proponerte un nuevo plan:
si el cáncer me respeta,
si ese camión me esquiva,
si dios no me lo manda…
me pondré otra vez la ropa interior,
comeré dos tostadas,
chuparé mi saliva
y dejaré que un hijo escandaloso
me venza y me atornille.
Cambiará mi contorno y te diré
que la tierra, finalmente, es redonda.




